martes, 13 de enero de 2009

13 de enero



La luz entraba con suavidad en la habitación y Lilly abrió los ojos lentamente. Sonrió al observar que él estaba ahí, todavía durmiedo, con una respiración constante, y su pecho moviéndose ligeramente con cada respiración. La piel, cremosa y suave, dibujaba líneas en sus hombros, a los que no llegaban a cubrir las sábanas, y en un movimiento inconsciente su mano buscó la de ella. Ella se dejó coger y se acercó a él, con cuidado, para no despertarlo, y se acurrucó junto a su cuello, llenándose de su olor, de esa fragancia cálida que parecía que llevaba impresa en la piel y dejó caer un beso en sobre una de sus clavículas.
Paul abrió despacio los ojos y los clavó en los de ella, mientras suspiró:


-Me ha encantado.

-¿El qué?

-...

-¿Qué te ha encantado?

-Despertarme contigo.
Lilly sonrió con ligereza y giró sobre su costado dejando, coquetamente, caer los rayos de sol sobre su espalda.

2 comentarios:

Coco dijo...

:) simplemente, precioso.

Albademadrugada dijo...

Qué bonito tu blog y las entradas!(sobre todo la del 7 de enero) *____*
(pasaba por casualidad :)